lunes, 28 de septiembre de 2009

-Jo-

Debo confesar que cuando lo recibí, por decir así para no herir sentimientos del emisor, lo consideré como un regalo más, pero sin querer e imaginar, siguiendo con la costumbre de lo inesperado, ahora se ha vuelto en mi acompañante de cada noche, y en algo tan real que hasta mi cariño recibe.

Pues a decir verdad, nunca fui la niña de los peluches en cama y las muñecas al lado, y si alguna vez los tuve fue en contra de mis principios, o para jugar a decapitarlos, si es que no terminaban en mis manos de peluquera frustrada...

Pero el que este pequeño animal me guste, hace nacer el remordimiento de pensar que el que me lo dio me haya otorgado tanto y yo ni un saludo.


Y eso es a lo que me refiero con la reciprocidad del universo. Aquel persona que te acosa, te hostiga y cansa, y no quieres saber más, y aquel indiferente del que no soportas saber solo su nombre.

Este es nuestro caso, y con "nuestro" me refiero a una persona más.
-thitas-

3 comentarios:

DaNiEl dijo...

:O ¿¿quién será??.......

Wild Eyed Boy dijo...

a la melas practicamente una entrada por mes ...
ta wonito e interesante lo que escribes.
Pero no podrias escribir mas =(

Johanna dijo...

mi estimada, dbo dcirt q yo sí soy d las chicas d los peluches n la camaaaaa. Y no puedo dormir sin abrazar a alguno d ellos (tngo muxos xD) Y peor cuando son regalados x alguna pareja q s un poco complicada, pero cuando sts molesta con l dadivoso admirador podrás deskitar con l peluche jejeje. Tengo muxos peluches sin ojos y descuartizados jajajaja. Mntira